La observación o la medida de resultados en la mecánica cuántica (física cuántica):
Una de las leyes que la mecánica cuántica aporta es que, por lo general, es imposible realizar una observación sobre un sistema sin alterarlo.
Lo anterior se podría decir del siguiente modo: «es como que el ojo (consciencia) del observador influye en el resultado de lo observado, por lo que no se podría predecir un único resultado con toda certeza».
Se podría decir que la consciencia del observador influye en los detalles de lo que se está observando (reducción subjetiva)
Desde la mecánica cuántica, en un sistema subatómico se puede estar en más de un estado a la vez (función de onda: superposición de varios estados), hasta que es observado, produciéndose entonces el colapso o reducción a un estado concreto. [Feynman, 1982]

Richard Feynman. California USA. Boceto a lápiz de JMP basado en un original de 1970.
Hay evidencia científica acerca de la influencia del observador en el colapso o reducción de la función de onda en uno de sus estados (interpretación de Copenhague de Bohr)
La medida es una piedra angular de la mecánica cuántica experimental. Los principales problemas de las estrategias de medición cuántica actuales son el elevado número de ciclos de medición para determinar un resultado óptimo global. Cada ciclo de medición requiere preparar el sistema cuántico adecuadamente (aplicar operaciones y mediciones cuánticas con un control de alta precisión) [Wheeler, 1983]
La interpretación estadística de la función de onda fue propuesta por Max Born en 1926, consiste en la afirmación de que |ψ (x, t)|2 es la función de densidad de probabilidad, siendo ψ(x, t) la función de onda unidimensional en x. Esta es la conocida regla de Born y, en la mayoría de las interpretaciones de la mecánica cuántica, se considera un postulado fundamental.
Dicho de otra manera, la regla de Born para una medida u observación mediante un observable A (operador o matriz autoadjunta) con un espectro discreto de autovalores ai y autovectores |ai>, siendo el proyector para ai el operador: Pi = |ai><ai|, se tiene que la probabilidad de obtener ai en una observación o medida, estando en un estado normalizado |ψ>, es de <ψ|Pi|ψ>. Esto equivale a decir que la probabilidad anterior es de | <ai|ψ> |2
Una función de onda ψ(r,t) tridimensional, dependiente del tiempo, para una partícula de masa m en un potencial V(r,t) verificará la ecuación de onda de Schrödinger.

Erwin Scrödinger. Viena, Austria. Boceto a lápiz de JMP basado en un original de 1960.
El problema de la medición es realmente un conjunto de problemas, que gira en torno a la cuestión de si se puede aplicar la mecánica cuántica en sí a la descripción de las mediciones cuánticas. Simplemente se puede negar esto, si se toma la mecánica cuántica como una teoría fenomenológica. Pero si la mecánica cuántica no es la teoría fundamental que explica la fenomenología de las medidas cuánticas, surge la pregunta de cómo podemos explicar qué son las «medidas» y los «resultados observados». Este es el problema de la medición en el sentido amplio del término.
Matices entre operador adjunto, autoadjunto, observable y hermítico:
Todo observable ha de ser un operador autoadjunto.
Todo operador autoadjunto es hermítico, pero no todo hermítico es autoadjunto. Para espacios de dimensión finita, el operador A† (A daga) es el adjunto de A, definido como el único operador que, en forma matricial, se obtiene transponiendo y conjugando su matriz. Un operador A es autoadjunto cuando su adjunto A† (A daga) coincide (es igual) con (a) A.