Consciencia extendida, expandida y transpersonal.

En la actualidad se estudia la controvertida tesis acercar de si la consciencia fenoménica está sustentada por algo más que el cerebro (encéfalo). Estos estudios argumentan que los mecanismos y procesos que realizan la consciencia pudieran, en ocasiones, extenderse más allá del cerebro: por el mundo social y cultural. [Kirchhoff y Kiverstein, 2019]

Considerando todas las vías sensoriales (visual, auditiva, táctil, olfativa y gustativa), inicialmente se procesará toda esta información de forma inconsciente y de manera constante; aunque no sólo se tiene acceso a la información sensorial, sino que también tenemos información interna procedente de la propiocepción (p. ej., equilibrio) y nocicepción (p. ej., dolores corporales) y, también, de la propia mente (p. ej., pensamientos). Para poder planificar cualquier acción se requerirá procesar y organizar toda esta información, para la cual se han de usar diferentes niveles de consciencia. De toda la información procesada por nuestros complejos sistemas, el subconjunto que experimentamos sobre los diversos fenómenos con los que tenemos una relación directa (es decir, las cosas que podemos decir que vemos, oímos, sentimos o pensamos) tendrán relación con la atención consciente. Lo que entra en la atención consciente varía según el contexto o las necesidades subjetivas. Como ejemplos que podemos poner consideremos el gran esfuerzo requerido cuando se aprende por primera vez una nueva habilidad, como un idioma o montar en bicicleta.

Estudios realizados por Clark y Chalmers (1998) sobre la mente extendida (EM) parecen ofrecer un mejor punto de vista sobre determinados procesos mentales inconscientes: procesos neuronales (neuro-gliales) frente a los extraneurales. [Clark y Chalmers, 1998]

Los procesos extraneurales consideran una nueva manera de pensar acerca de la mente que no localiza los procesos mentales exclusivamente «en la cabeza». Se piensan que esta concepción ampliada de la mente será la base de una nueva ciencia de la mente (basada, en parte, en estructuras y procesos corporales extraneurales).

Según Antonio Damasio (1999) la consciencia no está en ningún lugar concreto del encéfalo. La consciencia ha de entenderse como un proceso, que pudiera estar presente en todas las especies. Así, cada ser vivo podría disponer de un nivel más o menos sofisticado de consciencia con el que adaptarse a su entorno y desarrollarse. [Damasio, 1999]

Damasio desarrollo en 1999 una teorí­a de la consciencia en tres capas jerárquicas, donde cada capa se apoya en la anterior. La capa más básica del organismo se conoce como el ‘protoser’, a continuación, la ‘consciencia central (nuclear)’ y, finalmente, la ‘consciencia extendida’. Cuando la consciencia se mueve más allá del aquí­ y ahora, la tercera capa de Damasio emerge como ‘consciencia extendida’. [Damasio, 1999]

Comentarios sobre Antonio Damasio:

Damasio es un reconocido neurocientífico y profesor de psicología, célebre por sus investigaciones sobre las emociones, el cerebro y la conciencia. Su enfoque es eminentemente neurobiológico y fenomenológico. 

Consciencia núcleo y consciencia extendida

Consciencia núcleo: ligada al presente, básica, relacionada con el estado de alerta y el yo mínimo.

Conciencia extendida: implica memoria autobiográfica, pensamiento simbólico y razonamiento. Esta conciencia incluye una narrativa personal extendida en el tiempo, más allá del «ahora».

Esta idea de «conciencia extendida» se conecta con la noción de una mente que no se limita al momento presente ni al cuerpo, lo cual puede resonar con concepciones de consciencia expandida o trascendental en ciertos sistemas filosóficos o espirituales.

A nivel fenomenológico, Damasio describe cómo el yo se construye a través de capas, lo que puede inspirar analogías con la expansión de la conciencia en prácticas meditativas o filosóficas. (ver sus trabajos «El error de Descartes»«Y el cerebro creó al hombre»)

La consciencia y el entorno social – simbólico se alinea con modelos de mente extendida donde la consciencia no está restringida al cerebro, sino que se extiende a través del entorno, tecnología y cultura, lo cual puede entenderse como una forma de consciencia no-local, en sentido funcional [Chalmers, 1997] [Clark y Chalmers, 1998]

En resumen, Damasio no apoya explícitamente la consciencia trascendental o no-local, pero sus modelos de consciencia extendida pueden servir de puentes conceptuales hacia interpretaciones más amplias de la consciencia -si se los lee en diálogo con otras corrientes: fenomenología, filosofía oriental, teorías cuánticas de la consciencia, etc.

Quizá, sorprendentemente, el físico cuántico Max Planck también sostuvo esta creencia de alguna forma, diciendo la famosa frase: “Considero la consciencia como fundamental. Considero la materia como un derivado de la consciencia. No podemos quedarnos atrás de la consciencia. Todo lo que hablamos, todo lo que consideramos existente señala, de algún modo, hacia la consciencia». [Planck, 1931]

Max Planck (1858-1947) fue un físico alemán ganador del Premio Nobel y el padre de la teoría cuántica (radiación del cuerpo negro en forma de cuantos o paquetes de energí­a). Su trabajo en el campo de la física teórica abrió el camino a muchos avances a lo largo del siglo XX. 

Existe un amplio espectro de estados para la variedad de experiencias especí­ficas (disponibles) para la consciencia. La mayorí­a de las veces, cada uno de nosotros se siente felizmente separado, como si fuésemos organismos individuales que se mueven a través del espacio, alternando entre comodidad, incomodidad o aburrimiento, dependiendo de si sentimos atracción, aversión o indiferencia en cada momento. A veces nos sentimos tensos en nuestros cuerpos, incapaces de conectarnos con los demás o incluso con nosotros mismos. Podríamos sentirnos aislados de otras personas, incluso de las personas cercanas a nosotros. En otras ocasiones, nos sentimos abiertos y cariñosos, conectándonos fácilmente con otras personas, animales, plantas y nuestro entorno natural. Sentimos una sensación de fluidez y recibimos comprensión, sintiendo la calidez de la compasión hacia toda la vida. Estamos en un constante baile de experiencias dependiendo de nuestro estado de consciencia.

Mediante estudios de imágenes médicas cerebrales (por RMN funcional) llevadas a cabo en el transcurso de técnicas de meditación (durante sesiones prolongadas), los investigadores observaron determinadas caracterí­sticas que se relacionarían con los llamados estados alterados de consciencia, incluidos cambios en la percepción del espacio y el tiempo. Mediante estas técnicas de meditación, practicadas durante un período prolongado de tiempo, se llega a cambiar la actividad cerebral (liberándose sustancias quí­micas especí­ficas en el cerebro y el resto del cuerpo) y la actividad del sistema nervioso (temporalmente). Todo esto afectaría directamente la experiencia interna y externa, así­ como la percepción del practicante (de meditación). Es en estos estados fisiológicos donde la consciencia se expande, la consciencia aumenta y la curación de enfermedades puede ocurrir espontáneamente (enfermedades de etiología emocional).

Desde el advenimiento de la psicologí­a y la psiquiatrí­a en occidente, en el siglo XIX, los psicólogos y otros científicos reiniciaron la exploración de estados expandidos de consciencia. Varios psicólogos estadounidenses, experimentaron diversos métodos tendentes a la ‘expansión’ de la mente. En la década de 1960, el psicólogo Abraham Maslow introdujo el término ‘experiencia cumbre’, haciendo referencia a determinados estados a los que cualquiera podí­a acceder. Siendo a finales de la década de 1960, cuando Maslow, junto con Stanislav Grof y Anthony Sutich, acuñaron el término ‘Psicologí­a Transpersonal’ o ‘Teorí­a Transpersonal’, afinando una disciplina que incluirí­a tales estados y experiencias existentes más allá de la realidad cuantificable de nuestra biologí­a. La psicologí­a transpersonal se basa en el trabajo de los sueños, los mitos y arquetipos interculturales, las prácticas de sabidurí­a oriental y las tradiciones curativas indígenas. [Maslow, 1973] [Grof, 1985]

El conocido psicólogo Michael Daniels dijo (2002): «La experiencia transpersonal es aquella en la que la sensación de identidad (yo) se expande más allá (trans) del individuo (personal-ego) y llega a abarcar aspectos de la humanidad, la vida, el psiquismo y el cosmos que anteriormente eran experimentados como ajenos.» [Daniels, 2002]

Según afirmó el célebre filósofo Willigis Jäger (2006): “La realidad que tomamos por real no es la realidad real. La realidad real se nos revela tan sólo cuando abandonamos nuestra consciencia cotidiana centrada en el ego y entramos en una esfera más alta de la mente. Esta se podría denominar consciencia transpersonal, a diferencia de la consciencia personal o del ego.” [Jäger, 2006]

Si bien ha habido una tendencia de los investigadores (al menos dentro de la corriente principal) para diferenciar y compartimentar lo espiritual, transpersonal y lo parapsicológico (datos biológicos), hay un aumento de la literatura teórica y empírica para apoyar la integración de todas ellas. En determinados modelos, la consciencia humana se adapta a la capacidad parapsicológica como parte natural del desarrollo de la humanidad. [MacDonald, 2012]

La consciencia transpersonal (o trascendental, por algunos autores) es uno de los campos menos conocidos de la psicologí­a. Comenzó (a fines de la década de 1960) como un intento de comprender los diferentes estados de consciencia y las diferentes visiones de la realidad, integrando las ideas y conocimientos de la psicologí­a occidental con los conocimientos de las tradiciones espirituales orientales, como el budismo y el Vedanta y el yoga hindú, en particular su examen de los estados de consciencia ‘superiores’. En palabras de Maslow: «El papel de la psicologí­a transpersonal era explorar los confines más lejanos de la naturaleza humana”. Posteriormente Jäger utilizó con regularidad el término consciencia transpersonal (o trascendental) como contraste a la consciencia egoica. [Taylor, 2015] [Jäger, W. 2006]

Desde la mecánica cuántica, recientemente están adquiriendo fuerza las teorías de la ‘Consciencia Cuántica’, desde una enfoque de sistemas cuánticos en entrelazamiento (no locales, en lo espacial y temporal -que no significa en absoluto la abolición del espacio ni del tiempo-), dando lugar a la consciencia transpersonal, que se podría canalizar, de algún modo y en parte, a través de un nivel inconsciente (en un marco de la psicología transpersonal) utilizando mecanismos en los que dominaría el aspecto intuitivo del ser humano. [Penrose y Hameroff, 2014] [Laszlo, 2016] [Meijer y Geesink, 2017] [Kauffman, 2021] [Morais, 2021]

Se podría ver la psicología transpersonal como un intento de comprender los diferentes estados de consciencia y las diferentes visiones de la realidad. Al mismo tiempo, es un intento de integrar las ideas y percepciones de la psicología occidental con las percepciones de las tradiciones espirituales orientales (budismo e hinduismo). Esta psicología reconoce que existen estados de consciencia más expansivos e intensos que podemos experimentar en determinadas circunstancias, así mismo hay estados de funcionamiento potencialmente superiores en los que nuestra percepción se intensifica, experimentamos un mayor sentido de conexión con la naturaleza y con otros seres humanos, nos volvemos más compasivos y altruistas, tenemos un sentido de perspectiva más amplio, vivimos de forma más auténtica, etc.

La teoría transpersonal propone que hay etapas de desarrollo más allá del ego adulto, que involucran experiencias de conexión con fenómenos considerados fuera de los límites del ego. En individuos saludables, estas etapas de desarrollo pueden engendrar las más altas cualidades humanas, incluyendo el altruismo, la creatividad y la sabiduría intuitiva.

Todos los enfoques transpersonales se preocupan por acceder e integrar etapas de desarrollo más allá del ego adulto y por fomentar un desarrollo humano superior. Debido a esta preocupación, la mayoría de las teorías transpersonales se ocupan extensamente de asuntos relacionados con los valores humanos y la experiencia espiritual. Las teorías transpersonales no promueven ningún sistema de creencias en particular, sino que reconoce que las experiencias espirituales y los estados trascendentes caracterizados por el altruismo, la creatividad y los profundos sentimientos de conexión son experiencias humanas universales ampliamente reportadas en todas las culturas y, por lo tanto, merecen un estudio científico riguroso. [Sheldrake, 2009 y 2011] [Lommel, 2011] [Lipton, 2015]

Todo indicaría que los seres humanos estamos interconectados, sin ser únicamente individuos aislados. Este concepto se puede reflejar como una expansión del espacio-tiempo (no-localidad) más allá de la comprensión habitual contemporánea de las personas como personas separadas, atadas dentro de su piel en el presente. En cambio, los humanos podemos identificarnos a nosotros mismos de manera más amplia en relación con los demás. Estas identificaciones extremas pueden verse como transpersonales, es decir, al expandir (‘trans’) los límites convencionales de cómo se suele ver a una persona. A veces, estas identificaciones extremas pueden incluso considerarse espirituales, pero ese término desafortunadamente invoca la división metafísica del ‘espíritu’ enfrentado a la naturaleza. Esto es especialmente útil cuando se abordan temas fronterizos, como una mayor consciencia (nivel transpersonal de la consciencia) y un significado más profundo, y ofrece formas de integrar muchos enfoques psicológicos convencionales en marcos más inclusivos que siguen siendo científicos.

Consciencia transpersonal y colectiva

La consciencia es el hilo conductor que integra lo físico, lo energético y lo informacional, conformando un campo unificado que atraviesa todos los niveles de la vida humana. 

Esta visión incluye una consciencia que trasciende al individuo, que se conecta con “la conciencia como campo integador (unificado)”, y puede entenderse como parte de una consciencia colectiva o transpersonal. [Carvajal, 2005, 2010 y 2014]

Además, los «cinco movimientos de la consciencia» vinculados a propiedades sistémicas (como la identidad, adaptabilidad, emergencia, comunicación y síntesis) son modelos que reflejan cómo opera la consciencia en niveles que van más allá del individuo. [Carvajal, 2005, 2010 y 2014]

En Sintergética, el diagnóstico y la intervención parten del pulso energético (una forma de bioenergética), que permite acceder a información profunda del sistema del paciente más allá de los sentidos físicos. 

La percepción extrasensorial aparece implícitamente en la Sintergética como formas de intuición energética o imaginativa que trascienden los sentidos físicos —diagnóstico por pulso, imaginería o estados ampliados de conciencia utilizados en terapia.

El chamanismo aporta elementos simbólicos, rituales, imaginería guiada y visión de unidad espiritual, todos integrados en un modelo terapéutico que combina ciencia y consciencia.

La intuición está directamente incluida como uno de los “portales del alma” dentro de la cosmovisión sintergética. En su propuesta, Carvajal habla de portales transmutadores como el “fuego del alma”, que contiene los portales del Desapego, la Intuición y la Sabiduría. La medicina de la consciencia enfatiza el desarrollo de capacidades mentales profundas —como la atención, la concentración, el pensamiento, la meditación— que preparan al terapeuta para trabajar desde la intuición y la voluntad consciente. 

La intuición es un canal legítimo de conocimiento en la Sintergética, estimulado tanto como parte del crecimiento espiritual (portal del alma) como mediante prácticas de desarrollo mental y consciente aplicadas en la terapia. [Carvajal, 2005, 2010 y 2014]

Resumen:

ConceptoEnfoque según Bioenergética / Sintergética de Carvajal
Consciencia transpersonal y colectivaConciencia como campo unificador que trasciende al yo individual y conecta sistemas.
Percepción extrasensorialImplicada en formas de percepción energética o imaginativa (pulso, imaginería).
ChamanismoAporta simbología, técnicas, rituales e imaginería que se integran con ciencia y mente.
IntuiciónCanal del alma y saber, potenciado por desarrollo consciente y considerado recurso terapéutico

Propuestas y argumentaciones más sólidas de la idea de una consciencia suprapersonal o no-egoica, dentro de sus respectivos marcos: científico, psicológico, místico y teológico.

1. Ervin Laszlo – Teoría de campos akáshicos / conciencia universal

Propuesta central: Laszlo plantea que el universo está sostenido por un campo de información coherente, al que llama Akasha (paralela a conceptos hindúes y teosóficos). Este campo es no-local y conecta consciencias, memoria colectiva y evolución de sistemas.

Argumentación: Se basa en:

Teoría general de sistemas.

Física cuántica especulativa (coherencia cuántica, vacío cuántico).

Estudios de evolución cultural y biológica.

Fortalezas: Integra ciencia contemporánea (aunque de manera especulativa) con intuiciones sobre interconexión de la consciencia.

Debilidad: No hay evidencia empírica directa; los enlaces cuánticos a la mente son teóricos y controvertidos.

Valoración: Muy sólido desde un marco transdisciplinario, con intento de conectar ciencia y consciencia global.

2. Rupert Sheldrake – Campos mórficos y resonancia mórfica

Propuesta central: Las formas y patrones de la naturaleza se organizan a través de campos mórficos, que contienen información de experiencias previas (memoria colectiva no-local). Esto aplica tanto a organismos como a consciencia.

Argumentación: Se apoya en:

Biología y morfogénesis.

Experimentos sobre hábitos animales y humanos (aunque muy controvertidos).

Fortalezas: La idea de memoria colectiva y resonancia mórfica es intuitiva y elegante, ofrece un marco para explicar fenómenos de consciencia compartida.

Debilidad: La evidencia empírica es muy cuestionable; la comunidad científica mayoritaria lo considera pseudocientífico.

Valoración: Conceptualmente atractivo, especialmente para lo no-local y grupal, pero su argumentación experimental es débil.

3. Carl Jung – Inconsciente colectivo

Propuesta central: Existe un inconsciente colectivo, que contiene arquetipos universales compartidos por la humanidad.

Argumentación:

Basada en estudios clínicos y análisis de sueños, mitos y símbolos.

Introduce arquetipos como estructuras universales de la psique, que pueden conectar individuos sin relación directa.

Fortalezas: Muy influyente en psicología, literatura y filosofía; permite conceptualizar la consciencia más allá del ego.

Debilidad: Psicológico y descriptivo; no intenta explicar la mecánica física de la conexión no-local.

Valoración: Excelente para lo grupal y simbólico, menos para lo no-local físico.

4. Stanislav Grof – Psicología transpersonal

Propuesta central: La consciencia puede expandirse más allá del ego y el tiempo-espacio individual a través de experiencias transpersonales y estados holotrópicos.

Argumentación:

Estudios con LSD y respiración holotrópica.

Relatos de experiencias cumbre, místicas y regresiones prenatales.

Fortalezas: Evidencia fenomenológica muy rica; vincula la experiencia directa con la teoría de la consciencia no-egoica.

Debilidad: La evidencia es anecdótica; el enfoque experimental moderno limita su validación científica.

Valoración: Muy sólido para experiencia directa y subjetiva de consciencia suprapersonal.

5. David Bohm – Física cuántica y orden implicado

Propuesta central: Existe un orden implicado, subyacente y unificador, del cual emergen fenómenos espaciales y temporales; la consciencia individual y universal serían aspectos del mismo flujo.

Argumentación:

Física cuántica avanzada.

Filosofía de la mente: plantea que la consciencia y la materia son inseparables.

Fortalezas: Concepto de no-localidad y holismo muy sofisticado.

Debilidad: Muy abstracto; difícil de aplicar directamente a experiencias humanas.

Valoración: Ideal para un marco conceptual unificador, menos para validación experiencial.

6. Teilhard de Chardin – Teología evolutiva y consciencia cósmica

Propuesta central: La evolución lleva al surgimiento del Punto Omega, un nivel máximo de consciencia unificada y divina.

Argumentación:

Combinación de ciencia evolutiva y visión teológica.

Fortalezas: Integra espiritualidad y ciencia, anticipando ideas de consciencia planetaria.

Debilidad: Filosófico-teológico; no busca evidencia empírica moderna.

Valoración: Muy inspirador para un enfoque holístico y espiritual, menos para prueba científica.

7. John Archibald Wheeler propuso la idea de que la información es lo fundamental del universo, resumida en su famoso “it from bit”.

Propuesta central: Todo lo que existe —la materia, la energía, la realidad misma— emerge de procesos de información (consciencia) 

Argumentación: 

Wheeler propone que la información es la base del universo (it from bit). Todo lo físico surge de decisiones de información. La mecánica cuántica sugiere que la observación influye en los resultados. Introduce el concepto de un universo participativo, donde los observadores co-crean la realidad.

Fortalezas:

Unifica física, información y filosofía de la realidad. Compatible con la no-localidad cuántica. Ofrece marco conceptual para una consciencia suprapersonal. Influyente en física de la información y computación cuántica.

Debilidades:

Altamente abstracta y poco verificable experimentalmente. Depende de interpretaciones cuánticas específicas. No desarrolla un modelo de consciencia no-egoica. Puede interpretarse más como metáfora que teoría demostrable.

8. Teólogos contemplativos (San Agustín, Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, Raymond Panikkar, Pablo d’Ors)

Propuesta central: Existe una consciencia trascendental, no-egoica, en la que el ser humano puede participar mediante contemplación y oración.

Argumentación:

Experiencia mística documentada.

Razonamiento teológico-filosófico: unión con lo divino como consciencia suprapersonal.

Fortalezas: La evidencia se basa en la tradición y la experiencia profunda; refinamiento ético y espiritual.

Debilidad: Paradigma religioso; difícil de traducir al lenguaje científico actual.

Valoración: Excelente en experiencia directa de trascendencia, limitada a contexto teológico.

Si hablamos de “quién argumenta mejor la existencia de una supraconsciencia no-egoica”, depende del criterio:

Desde una ciencia transdisciplinaria y teoría de sistemas: Laszlo (más formal) y Bohm (más conceptual).

Desde una experiencia humana y expansión de la consciencia: Grof y los teólogos contemplativos (San Juan de la Cruz, Teresa de Jesús).

Desde la psicología profunda y patrones colectivos: Jung es el más sólido.

Desde la hipótesis biológica de resonancia y memoria grupal: Sheldrake es el más audaz, aunque polémico.

Para un marco integrador que combine evidencia conceptual, simbólica y experiencia directa, la combinación Laszlo + Bohm + Grof ofrece la argumentación más robusta dentro de lo que es abordable fuera de la ciencia estricta. Los teólogos místicos aportan la dimensión experiencial más potente, pero en un marco espiritual más que científico.

Lo que plantean Laszlo y, en parte, Bohm:

Laszlo interpreta que un campo de información coherente (su “Akasha” o campo de conciencia universal) es la base que conecta todas las consciencias y procesos evolutivos.

Wheeler agrega que la información no es solo una descripción de la realidad, sino que es constitutiva de la realidad misma. En ese sentido, cada observador consciente colabora en el “acto de creación” del universo: el observador y lo observado están intrínsecamente ligados.

Todo esto refuerza la idea de supraconsciencia no-local desde un ángulo físico-teórico: si lo fundamental es información y la información puede ser no-local (como sugieren la mecánica cuántica y la teoría de campos), entonces es plausible pensar en un nivel de consciencia más amplio que el ego individual, al menos en términos conceptuales y matemáticos.

En otras palabras, incluso dentro de la física más rigurosa, la idea de un campo de información compartido o universal no es descabellada, y ofrece un puente para dialogar con Jung, Grof o los místicos contemplativos desde un marco no estrictamente especulativo.

En la actualidad, se está considerando la posibilidad, a la vista de los trabajos a los que nos hemos referido con anterioridad, que la consciencia transpersonal pudiera tener una naturaleza no-local (ver: no-localidad)